Izquierda Unida pregunta al Gobierno si investiga el ‘acoso y amenazas’ de la extrema derecha a periodistas
Sus seis diputados denuncian una estrategia de "confrontaciones físicas en espacios públicos, señalamientos institucionales y una peligrosa normalización de la violencia política"
Los seis diputados de Izquierda Unida han registrado en el Congreso un escrito, dirigido al Ministerio del Interior, en el que preguntan si ese departamento ha adoptado «medidas urgentes» para «proteger a los profesionales de la comunicación ante los episodios de acoso, persecución y amenazas de muerte» que reciben por parte de grupos o personas vinculadas a la extrema derecha.
Piden al ministerio que dirige Fernando Grande-Marlaska que detalle si «ha iniciado una investigación para identificar a quienes están realizando estos reiterados ataques». También preguntan a Interior si «ha trasladado a la Fiscalía la necesidad de tomar medidas urgentes para proteger a los y las profesionales de la comunicación ante episodios de acoso, persecución y amenazas de muerte por parte de grupos ultras que buscan silenciar las voces críticas con la ola reaccionaria».
«Los sindicatos CCOO y UGT, la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) a la que pertenece el Sindicato de Periodistas de Madrid (SPM), así como la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) han reclamado una respuesta inmediata de las instituciones ante el incremento de amenazas de muerte, campañas de odio y episodios de acoso dirigidos contra periodistas y comunicadores, especialmente provenientes de grupos de extrema derecha».
En su escrito afirman que esta «creciente ola de acoso y violencia contra periodistas» es «una amenaza directa a la libertad de prensa y al ejercicio democrático del periodismo». Se trata de un fenómeno «alimentado por grupos de extrema derecha y amplificado a través de las redes sociales» que, según los diputados de Izquierda Unida -que forman parte del grupo parlamentario Sumar-, ha pasado de ser «una táctica marginal para convertirse en una estrategia sistemática de intimidación, que busca silenciar voces críticas y controlar el relato informativo».
«Lo que antes se limitaba al ámbito digital (insultos, amenazas y campañas de desprestigio), ahora se extiende a confrontaciones físicas en espacios públicos, señalamientos institucionales y una peligrosa normalización de la violencia política que no solo afecta a profesionales de la información sino también a activistas y defensores de Derechos Humanos».
Estos ataques, añaden en el escrito, «se enmarcan en una ofensiva reaccionaria más amplia, que no solo apunta a informadores sino también a activistas por los derechos LGTBIQ+ o del movimiento feminista».Tampoco se limitan a figuras mediáticas, ni es un fenómeno exclusivo de España, ya que «se dirigen tanto a periodistas reconocidos como a reporteros locales, comunicadores independientes o colaboradores de medios digitales».
Lo que eran ataques de la ultraderecha en el ámbito digital y en redes sociales «ahora se combina con otros elementos, como los intentos de intimidación en espacios públicos o los señalamientos directos por parte de políticos de extrema derecha desde las instituciones».
«No es casualidad que esta evolución y la escalada de casos coincida con el ascenso electoral de Vox y su entrada en el Congreso y en diversas instituciones locales y autonómicas», concluye el escrito, que firman Enrique Santiago, portavoz de IU en el Congreso, y Toni Valero, Francisco Sierra, Engracia Rivera, Nahuel González y Félix Alonso.
Sindicato de Periodistas de Madrid